Compromete y desarrolla el talento a tu alrededor

BBK apuesta por la Cooperación y el Trabajo en Equipo

Origen del Proyecto

Tras una identificación de necesidades junto con los responsables de Desarrollo y Formación de BBK se culmina el diseño del programa: “Cooperación, Colaboración y Trabajo en Equipo – CCTE” cuyo Objetivo General se define en: “Fortalecer la organización BBK mediante un programa de desarrollo que favorezca la cultura del trabajo en equipo, la colaboración y la cooperación”.

Este propósito se ha desplegado en los Objetivos Específicos siguientes:

  • Conocer las distinciones básicas sobre lo que es un verdadero EQUIPO, y cómo trabaja, y lo que son otras estructuras (grupos).
  • Descubrir y experimentar las HABILIDADES SOCIALES que implica el Trabajo en Equipo.
  • Reconocer que la DIVERSIDAD es positiva en cualquier equipo y fomentar sinergias.
  • Detectar las FORTALEZAS de cada miembro de un equipo y saber aplicar su potencial de modo eficaz en el equipo.
  • Identificar las LIMITACIONES de un equipo, y de sus integrantes, para compensar o suplir las mismas.
  • Aprender a CONSTRUIR EQUIPOS, y a relacionar los mismos con el entorno: dentro de la organización y en el exterior.

 

Participantes en el programa CCTE

En este programa desarrollado a lo largo de 2 años han participado un total de casi 500 directivos: responsables de distintas unidades u oficinas de BBK, mandos intermedios, personas de alto potencial, etc. Se han realizado en concreto 18 ediciones.

 

Metodología de trabajo utilizada durante el programa

El enfoque metodológico general del programa era doble, por un lado transmitir las habilidades básicas del trabajo en equipo y por otro mejorar el autoconocimiento y conocimiento mutuo. Es lo que describimos con la distinción básica entre EQUIPO de Trabajo, donde la clave es la composición, y el TRABAJO en Equipo, donde lo sustantivo es la operativa y las habilidades vinculadas a la interacción. Obviamente ambos aspectos están estrechamente relacionados, pero metodológicamente nos ayudan a interpretar y manejar mejor las claves para el desarrollo del Trabajo en Equipo.

Como criterio general, se tiene presente en todo momento que el programa debe ser instructivo pero al mismo tiempo ameno y desarrollarse en un entorno adecuado para provocar la reflexión y el debate colectivo.

Por todo ello, las metodologías empleadas durante el programa fueron tres: formación experiencial, metodología Belbin y sesiones de aula.

 

1.- Formación Experiencial

En primer lugar, y con el fin de empezar a practicar las habilidades básicas del trabajo en equipo, se optó por la formación experiencial: tanto en formato Indoor, como Outdoor. Está demostrado que el desarrollo de cualquier habilidad tiene un camino mucho más productivo si lo realizamos desde las experiencias vividas, que desde las experiencias “oídas o escuchadas”. Nuestro cerebro aprende más y mejor “practicando” que “oyendo”. Por tanto, durante el desarrollo del programa los participantes experimentaron la colaboración, la cooperación y las habilidades que requiere el trabajo en equipo en general a través de una serie de dinámicas y juegos.

Este formato se trabajó en equipos de 8 o 12 personas dependiendo de las dinámicas, organizando una serie de rotaciones programadas que propiciaban la interacción entre todas las personas del grupo, aunque manteniendo ciertos núcleos estables durante todo el programa.

Claves de la Formación Experiencial

  • Experiencia intensa, motivadora en sí misma: crea, aflora y desarrolla la visión de grupo y equipo.
  • Un entorno y formatos diferentes que favorecen una mejora en la comunicación y la cohesión de los grupos.
  • El carácter dinámico facilita la identificación de Fortalezas y Áreas de Mejora que pueden estar ocultas.
  • Complementa y refuerza el impacto de otras metodologías, sistemas y estrategias para el desarrollo personal y profesional.

 

2.- Metodología de Roles de Equipo BELBIN

En segundo lugar, y como medio para mejorar el trabajo en equipo y las relaciones interpersonales es muy importante que las personas se conozcan (autoconocimiento y conocimiento mutuo). Nuestro comportamiento se define por lo que hacemos o decimos y por cómo reaccionamos ante una situación concreta. Es esencialmente, cómo nos relacionamos con los otros y la base de cómo se relacionan las personas. Comprender y gestionar nuestro propio comportamiento es la clave para ser más apreciado en el trabajo, adaptando nuestra conducta a cada situación. Por otro lado, en las relaciones laborales complementarias, las personas pueden llegar más lejos de lo que lo harían si trabajasen aisladas. En todo equipo formado, o incluso en toda pareja, cada individuo tendrá que pensar qué puede aportar a la asociación y cómo encajar mejor. La variedad de rasgos personales puede convertirse en una fortaleza si se reconocen y se tienen en cuenta. La puesta en valor de la diversidad es un elemento clave para el éxito de cualquier equipo de trabajo. Para este fin se utilizó la metodología de Roles de Equipo Belbin que aporta dos beneficios clave en su aplicación:

  1. incrementar el rendimiento, personal y del equipo, en base al aprovechamiento de todos los estilos de trabajo (valor añadido para la empresa)
  2. mejorar la satisfacción del trabajador en la medida que el trabajo se adapta a sus estilos naturales (valor añadido para la persona). Este segundo beneficio redunda además en mejorar el primero, y viceversa.

 

3.- Sesiones en Aula

Por último, el diseño metodológico se completó con una serie de sesiones grupales en la sala principal, formato que se utilizó como punto de encuentro de todo el colectivo de participantes (24 personas). Estas sesiones fueron el marco propicio para varios objetivos: introducir los conceptos básicos necesarios, exponer los criterios metodológicos del taller y la operativa de trabajo del mismo, así como compartir los balances y conclusiones de los distintos equipos: puesta en común y aprendizaje compartido.

 

Estilos de comportamiento laboral detectados por la metodología Belbin:

 

Valoraciones de algunos participantes

“Me han gustado todos los ejercicios. Creo firmemente en el “learning by doing”. Me gusta que se mezclen los distintos equipos y que también se trabaje en equipo natural (dos visiones).
“Los juegos, originalidad y diversión como método de aprendizaje”
“Interacción con otros equipos. Pruebas con diferentes retos donde eran visibles cada uno de los roles”

 

“Urgoiti me ha enseñado a conocer mi equipo”
…el modelo de encuentro, al que fueron invitados 24 compañeros y compañeras “de diferentes edades, procedencias y responsabilidades” ha sido todo un acierto. Los contenidos del programa nos ayudan a entender cómo se desarrolla cada uno de nosotros en equipos, sus roles, capacidades, etc. Siempre con la idea de reconocer y explotar la riqueza y heterogeneidad de los grupos. Del programa me he traído unas cuantas ideas y deberes para desarrollar en mi trabajo diario, y por suerte, mi jefe también lo va a realizar próximamente; así que será más fácil que algunas de estas ideas lleguen a aplicarse en mi equipo. También he aprendido bastante de mí misma, de virtudes que tengo que potenciar y aprender a transmitir sin vergüenzas o miedo al que dirán y también de defectos que tengo que intentar corregir con la ayuda de la gente que me rodea…
Isabel (publicación interna BBK)

¿Consideras que podrás darle aplicación en el día a día de tu trabajo? ¿Cómo?

“Evaluando cuál es mi rol y viendo qué más roles puedo adoptar para ayudar al equipo”
“Con la autopercepción podremos explorar nuestras virtudes, las lecciones comentadas son las que debemos aplicar”
“Sí, la reflexión efectuada es aplicable. Ayuda a mejorar y facilita las herramientas para aplicarlo”
“Por supuesto, me ha hecho reflexionar y me ha dado pautas para mejorar la cohesión y confianza de mi equipo”

Comparte esta página  Share on Facebook0Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0

Deja un comentario