Belbin y el autoconocimiento: La clave para los equipos de alto rendimiento
Los equipos tienen éxito no solo porque reúnen las habilidades técnicas adecuadas, sino porque cada persona comprende cómo su comportamiento contribuye al equipo e interactúa con el comportamiento de los demás.
El autoconocimiento —comprender las propias tendencias, fortalezas, presiones e impacto— es, por lo tanto, esencial tanto para el desarrollo personal como para la eficacia del equipo.
Sin embargo, en muchos contextos organizacionales, la búsqueda del autoconocimiento se reduce al lenguaje de la personalidad: rasgos estables, preferencias y estilos. Por muy útiles que puedan ser, los descriptores de personalidad no abordan directamente lo que los equipos pueden ver, a lo que pueden responder y lo que pueden pedirse unos a otros: es decir, el comportamiento.
El marco de los Roles de Equipo Belbin ofrece una vía práctica que va desde el autoconocimiento hasta el rendimiento colectivo, ya que se centra en comportamientos observables en el contexto de equipo, en lugar de en rasgos abstractos. Al poner de relieve los roles que las personas suelen desempeñar y al incorporar el feedback de los compañeros, Belbin proporciona un lenguaje común para armonizar expectativas, potenciar las contribuciones y gestionar los roces.
En este paper, defendemos que, si se desea un equipo consciente de sí mismo y de alto rendimiento, hay que empezar por individuos conscientes de sí mismos y de alto rendimiento, y luego enseñarles a pulir su potencial y a colaborar a la luz del mismo. También examinamos por qué, en un entorno de equipo, el comportamiento es el aspecto principal para el cambio y la mejora cuantificable.